sábado, 27 de octubre de 2012

Una historia de amor en duros momentos

Cuando hablamos de grandes historias de amor, siempre lo hacemos pensando en las imágenes de la gran pantalla o recurriendo a nuestro imaginario popular, pero el relato que a continuación os traigo viene a contradecri estas palabras y a creer en ese sentimiento verdadero que seguro encontrará un hueco en vuestros corazones.

Esta es una bonita historia cuyos protagonistas son los tíos de mi abuelo paterno, Miguel y Antonia que tuvieron que luchar por su amor a pesar de la guerra, el hambre y el exilio. Sus vidas fueron duras pero plenas de felicidad y gozo hasta sus finales, rodeados de su gran familia forjada desde la nada en otro pais que nunca fue el suyo.

Ville-aux-Dames: Oro para el matrimonio Parra (Artículo del diario francés "La Nouvelle Republique" de 12 de julio del año 2000)
Las Bodas de Oro son comunes, pero las de Miguel y Antonia Parra tuvieron un carácter especial...
El alcalde y senador Leclerc no dudó en afirmar que, para él, el momento era especialmente conmovedor. De hecho, durante las bodas de oro de Antonia, de 86 años, y de Miguel Parra, de 91, recordó el trazado de una vida rica y particularmente poco común:
Cuando Miguel deja su España natal en 1939 debido a la guerra civil española, la idea d eencontrar a Antonia, a quien ya conocía de antes, era para él una obsesión. Llegó a Francia con el estatus de refugiado político, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, poniendo todas sus energiás en cruzar la frontera a través de Collioure, Le Grand-Pressigny, Ligueil y Burdeos. (su hermano Antonio intentería la misma hazaña después y sería capturado y llevado al campo de concentración nazi de Gusen).
Miguel no vuelve a tener noticias de Antonia hasta 14 años después de su llegada. Es entonces cuando le preguntó "por carta" si quería casarse con él.
Las circunstancias eran tales que el matrimonio solo es posible "por poderes", es decir: La pareja se casó el 26 de abril de 1950 en Francia y en España simultáneamente. Él con una mujer que hacía de Antonia y ella con un hombre que hacía el papel de su marido Miguel.
En 1951 se rencontrarían por fín, los cónyuges ya, Miguel y Antonia en Francia... una vida de coraje y abnegación que innegablemente hace pensar lo que significa la palabra luchar.
Miguel y Antonia vivieron en Monthouis por un tiempo antes de llegar a La Ville-aux-Dames (La Ciudad de las Damas) donde vivieron desde entonces hasta sus muertes.
En los últimos años, dividían su tiempo entre sus dos hijos, nietos y bisnietos. Una familia que les ha hecho sentir muy orgullosos y felices.
Su historia es todo un placer y un ejemplo para aquellos que saben lo que es el verdadero amor, dando verdadero setido a la vida.

domingo, 21 de octubre de 2012

Una foto que representa el cambio generacional

Como todo en la vida, hay un prinicipio y un final, aunque siempre habrá momentos en que los finales no se quiere que lleguen y otros que se espera con espectación lo que acontecerá.
Con respecto a la Iglesia, en Peñaflor siempre se le ha tenido un cariño especial y los sacerdotes que han ido pasando han percibido la esencia de nuestro pueblo en lo bueno y lo malo, como en los mejores matrimonios.
Don José, Don Eugenio, D. Ramón, D. Javier y ahora D. Alberto han bautizado, casado o dado el último adiós a la mayoría de los cucos que hoy siguen este blog, cada uno con su caracter y su forma de llegar a los feligreses.

Aquí podemos ver una de las pocas fotos en color que se conservan con los dos sacerdotes juntos en Peñaflor: el saliente D. José y el entrante y joven D. Eugenio, en una postal para el recuerdo en el altar mayor de la parroquia junto con tres antiguos monaguillos, que siempre les han ayudado en sus labores José Luis Parra Fernández, y sus primos Lorenzo y Antonio Lopera Fernández. Miembros de una familia, apodada "los lagartos" que ha estado muy vinculada a la iglesia desde pequeños.

   Abajo a la derecha el mismo Jose Luis Parra junto a otro hermano de Antonio y Lorenzo, Francisco Lopera.
Mi padre, Lorenzo Parra Fernández también estuvo mucho tiempo de monaguillo con D. José el cura.
En un bautizo de la familia Vizuete Bocero oficiado por D. José y al fondo Miguel Fernández Parra y mi padre Lorenzo Parra, como monaguillos.

D. José tenía fama de saber entusiasmar a los jóvenes con proyectos e ideas. "La Cajilla de Mixtos", un club famoso del pueblo, tuvo mucho que ver con este movimiento. Excursiones, bailes, juegos... eran sus formas de llenar cada domingo la parroquia de niños y no tan niños.

Una esperpéntica y divertida anécdota:
Hubo un día en que D. José el cura asustó al obispo que venía de visita a la parroquia. Le dijo: Pues sabe usted, tengo muchos "lagartos" que tocan las campanas y me ayudan en la eucaristía... a lo que el obispo, sorprendido le preguntó: ¿Pero, cómo? ¿que los tiene amaestrados? ¿Y no le muerden?... en ese momento aparecían mi padre y sus primos bajando de tocar las campanas y les presentó a "los lagartos" que le ayudaban.

Esperamos vuestros comentarios y aportaciones fotográficas. Animaos y participad.

jueves, 18 de octubre de 2012

Una imagen con 50 años de diferencia

La historia de esta imagen es curiosa, ya que a pesar de ser una panorámica de Peñaflor, me fue cedida muy lejos de aquí, en unos días de playa en Málaga.
Su protagonista es quien me la sugirió. El es José Santos, más conocido antiguamente como Pepe "El ditero" por su dedicación en nuestra localidad y los alrededores.
A su avanzada edad es toda una fuente de recuerdos de antaño pues, cuando tuvo que marcharse junto a su mujer, Teresa Vizuete, en busca de un futuro mejor dejó aquí un gran pedacito de su alma. Como muchos otros emigrantes, se asentaron en Francia, donde hecharon raices pero sin olvidar jamás su procedencia. Tanto es así que una gran parte del año la pasan aquí, ahora que ya están jubilados.

Aquí, a principio de los 60s José "El ditero" con su eterna lista de compradores y encargos por el camino de la gravera de Peñaflor. Al fondo se puede ver la fábrica de Harinas todavía en activo, el muro que forma la vía de ferrocarril, el convento San Luis del Monte y el muelle de la antigua mina "La Preciosa II", la construcción de algunos almacenes y las casas de ferroviarios conocidas como "Las Casas Coloradas" y el puente de paso por el arroyo del Conejo.

En la actualidad, en el mismo camino de la gravera, observo en la lejanía los restos de la antigua fábrica, el convento San Luis del Monte y el muro del ferrocarril. El pueblo se ha expandido al norte por encima de la anterior circunvalación, lo que hoy son Av. San Fernando y Av. San Antonio y el Cementerio que se reconoce por los cipreses, con un repetidor de telefonía y ya no se puede ver ni el antiguo muelle de la Mina ni las casas de los ferroviarios. Al este el pueblo también se ha expandido con la barriada de "la Expo" y "La Carrera".

lunes, 15 de octubre de 2012

Tal mes como este... de octubre en Peñaflor

Venimos, en este mes otoñal con antiguas nuevas noticias aparecidas en la prensa sobre Peñaflor.
Comenzamos por un documento que me reenvia Pepe Muñoz de 1931: Unas correspondencias del Ayuntamiento de Peñaflor respondiendo al cuestionario sobre el estatuto andaluz, donde nuestro alcalde por entonces D. Luis Vargas Durán sería elegido representante para el proceso de redacción del estatuto Andaluz.


Poco después este importante hecho no podría llevarse a cabo puesa llega 1936, cuando suceden los rerribles hechos del comienzo de la Guerra Civil. En esta zona el Frente Cañete haría correr ríos de tinta. Atentos al relato tan detallado de los episodios de la Puebla de los Infantes y Peñaflor.


En 1958, la prensa se haría eco de el enlace entre José Espada (quien anteriormente ocupó una de nuestras entradas)y su mujer Rosario González.


En 1964 se hacen hijos predilectos y adoptivos a Jose Mª Parias y Antonio Mª Oriol y Urquijo.
En 1970 aparecería en la prensa el concurso de adjudicación de negocio del bar-abacería y la panadería en el "nuevo" pueblo de Vegas de Almenara.

En 1980, se anunciaría la expropiación de las tierras correspondientes a los yacimientos de la Viña y El Calvario. Posteriormente comenzarían las excavaciones que descubrirían Celti, aunque aún hoy sigue sin dinamizarse.


En 1983 ocupando una página completa en la prensa, Peñaflor y toda la provincia de Sevilla "se moría de sed" por la sequía y el estado de los pantanos. En el mapa se indican las poblaciones y los habitantes de cada uno a la fecha, algo mayor en nuestro caso que oy en día.

En 1986 la Junta de Andalucía adquiere definitivamente y al mismo tiempo los yacimientos arqueológicos de Celti, en Peñaflor, y Alcolea, reflejándose en la prensa los costos de la operación y todos los detalles.
Que paradoja ésta, que recorriendo nuestro tiempo pasado se hace el tiempo más volátil, casi inapreciable, y estamos ya en octubre, cuando el ocaso de este año empieza a vislumbrarse, pero no es sino el amanecer de este blog, de este sueño. Gracias.


martes, 9 de octubre de 2012

LOS CRIMENES DEL HUERTO DEL FRANCÉS

Aunque suene populista y parte de la leyenda negra de nuestro pasado, aquellos crímenes acaecidos en la finca a las afueras de Peñaflor recorrieron el mundo y todos los medios de comunicación se hicieron eco de los hechos, siguiendo con expectación el juicio y final de los acusados.
Este mes, el 31 de octubre se cumplen 106 años de la ejecución de Juan Aldije y José Muñoz Lopera, acusados del asesinato de 6 hombres que enterraron en el mismo huerto del Francés.
Todo comienza 2 años antes, el 31 de octubre, cuando Muñoz Lopera visitó a Miguel Rejano  en su casa de Posadas y seguidamente sale de su casa hacia Sevilla y quizás a Peñaflor con motivo del negocio que tenían en común. Tras pasar por la Fonda del Betis, coge el expreso de Madrid, donde se le pierde definitivamente la pista.
La esposa escribe a gobernadores a jueces de las localidades cercanas y al propio Muñoz Lopera sin obtener respuesta. Entonces acudió a su familiar Juan Mohedano que junto a Escribano y Fernandez Garay, ofreciendo una recompensa por alguna noticia de su marido.
Entonces, el policía D. Laureano Rodríguez de las Conchas comenzó la investigación, estudiando la personalidad del desaparecido Rejano, que era un prestamista y además jugador de buena posición, pista que los llevaría a la postre a dar con su paradero.
Al mismo tiempo enviaba una carta al periódico El Liberal de Sevilla, causando un gran impacto en la opinión pública sevillana que tuvieron que mitigar.
Muñoz Lopera fue detenido y encarcelado hasta que no diera el paradero de Rejano, con quien se le había visto por última vez. Ya centrada la visión en él, se pensó también en quien siempre lo acompañaba, Juan Andrés Aldije, por todos conocido como “El Francés”, aunque hacía más de 20 años que residía en el pueblo.
Este tenía una mala reputación por sus prácticas en su negocio de prestamista sin piedad y bastante usurero y picapleitos. Muchos decían cosas de él como que huyó de Francia por un fraude, otros que por un crimen o por haberle sorprendido desvalijando cadáveres de la guerra franco-prusiana de 1870.
Aunque en un principio se instaló en Peñaflor con su mujer, ambos procedentes de Francia, junto con su hijo Victor, ella enfermaría y tras marcharse de nuevo se cree que murió. Entonces Juan Aldije entabló relación con Elvira Meléndez con quien casó y tuvo varios hijos.
“Alguien” propuso un minucioso registro en la finca del Francés, y otro “alguien” avisó al perseguido que en la misma noche huiría.
Al “huerto” acudirían el juez municipal de Peñaflor , el cabo Pastrana y Juan Mohedano, pariente y denunciante de Rejano.
Ese misterioso “alguien” señala posibles lugares donde cavar, encontrando un cuerpo que no era de quien buscaban, y luego otro, y otro… hasta dar con el de éste, donde encontraron sus efectos personales y un revolver. En total 6, y todos muertos a causa de un contundente golpe en el parietal.
El 19 de diciembre se persona en el cuartel de la guardia civil de Peñaflor un cortijano apellidado Meléndez, hermano de la mujer de Aldije, para delatar que su cuñado se escondía en su cortijo, temiendo por la vida de su hermana y sobrino, también detenidos.
Aquella noche, Juan Aldije había huido y llegado hasta Portugal, pero al leer los periódicos y ver que su familia estaba detenida, vuelve y se entrega. Acusando a Muñoz Lopera de ser el artífice de todo y explicando cómo atraían a sus víctimas y cómo las conducían hasta darles el golpe de gracia con “el muñeco” (nombre que daban a la barra de hierro con que golpeaban en la cabeza) y remataban con un martillo para enterrar rápidamente  el cuerpo en la fosa previamente cavada.
BOTÍN 25.000 PESETAS
Solo se había podido identificar el cadáver de Rejano y tuvieron que ser los asesinos los encargados de desvelar identidades y cuantías que les fueron robadas:
- José López (Jaén) 3000 ptas.
- Mariano Burgos (Madrid) 8000 ptas.
- Enrique Fernández Cantalapiedra (Úbeda) 300 ptas.
- Federico Llamas (Jaén) 4000 ptas.
- Félix Bonilla (Córdoba) 6000 ptas.
- Miguel Rejano Espejo (Posadas) 7000 ptas.
TOTAL: 28300 ptas.


El juicio oral en la audiencia de Sevilla se siguió con gran expectación, y una muchedumbre se agolpaba a las puertas del local, aunque solo 200 personas tuvieron acceso a la sala.
Las pruebas: la barra de hierro, el martillo que usaban para rematar, una ruleta de juego y algunas ropas y efectos de los asesinados.
Muñoz Lopera fue conducido a la sala por un médico tras su contínua postración nerviosa. En cambio, “El Francés” permanecía altivo, insistiendo en su inocencia.
Sentencia: Seis penas de muerte a cada acusado.
A lo que Juan Aldije comentó: - ¿Para qué tantas penas de muerte? Con una basta.
Confirmando la sentencia, el tribunal dictó la ejecución el 31 de octubre de 1906, dos años después del descubrimiento de los crímenes.
Los sevillanos no querían que fueran ejecutados en la ciudad, sino en Peñaflor o en Lora del Río (Cabeza de partido judicial) pero no fueron atendidas las súplicas.
Mientras el alcalde dimitía el gobernador rogaba a los dueños de los 3 teatros que suspendieran sus funciones en señal de luto.
Daniel Sureiro nos relata en su libro “Los verdugos españoles”:
… Para realizar la doble faena habían sido llamados los verdugos de Sevilla y Madrid…
… El de Sevilla estaba en extremo azorado y nervioso, demacrado y pálido. El de Madrid en cambio, estaba tranquilísimo, fumando y sonriendo.
Aldije se asomó a la puerta diciendo: “Dejadme verle por última vez”
Lopera: “Perdonadme como yo os he perdonado a todos. ¡Ay, Jesús mío!”
Lopera sufrió ante un garrote vil defectuoso hasta su muerte.
Aldije se volvió hacia su ejecutor diciéndole:
-          Aprieta, aprieta sin miedo.
El verdugo le replicó:
-          No tengas cuidado, hombre, que esto va bien y deprisa.
Muchos medios han tratado el tema por lo escabroso de sus actos: El caso, Crimen y castigo, programas de radio o Cuarto Milenio en su programa sobre los grandes asesino españoles. Incluso en la sala de los horrores del museo de cera estuvo expuesto su personaje junto a la barra de hierro en una recreación del lugar.
En 1977 se estrenaría la película de Jacinto Molina, alias Paul Naschy, recreando de forma morbosa y sangrienta aquellos terribles sucesos. Sin embargo, rodeó el drama de actrices del destape como Mª José Cantudo, desvirtuando la verdad y pasando de ser la casa del huerto del francés una timba a ser un lupanar. Muchos la consideran la mejor película del director.

 
Fotograma del film de la detención de Juan Aldije (Paul Naschi)



Fotograma del momento final de la película de la ejecución de los asesinos en el garrote vil.

lunes, 8 de octubre de 2012

GRACIAS Y A SEGUIR CRECIENDO

Desde que nacimos en enero de este mismo año de 2012 como blog, esta idea que empecé ya casi no me pertenece, porque es de todos. Sois y somos parte de ella y no al revés.
Me llena de tremenda satisfacción poder decir que aún nos queda mucho por ofrecer y que esta historia solo acaba de empezar.
Haciendo balance de este corto pero productivo tiempo, hemos recogido 74 historias en las que hemos nombrado más de 1500 personas de nuestro pueblo y ya nos siguen de manera continua 32 blogueros, aunque son cientos los que cada día visitan nuestro lugar en la red. Así ya hemos superado las 20200 visitas y con ganas de seguir indefinidamente hasta donde la fuerza de nuestro pueblo nos conduzca.
No dejo de aprovechar la ocasión para agradecer a todos los que habéis contribuido con vuestros tesoros dentro de la caja de membrillo en forma de fotos o los que lo haréis en breve, y os animo a los que todavía no habéis desempolvado el álbum para que también forméis parte. También agradecer a todos los que nos leéis y veis cada día más tanto desde dentro como fuera de nuestro pueblo, y que como a mí, se les pone la piel de gallina al oir hablar, escribir o nombrar a Peñaflor. Y como no, a aquellos que me escriben correos (lorenpiii@yahoo.es) para ofrecerme nuevos datos o para preguntarme por algún familiar, algún registro… como la nieta de Carlos Sierra o el bisnieto de la familia Sánchez-Pastor y otros muchos de nuestros paisanos en Algeciras, Cataluña o Francia y Alemania.
También me llena de orgullo ir por la calle y que me paren para contarme alguna foto o para darme una de esas imágenes que tenemos como nuestra mejor joya. Es increíble.
Por todo ello y mucho más, LA MEMORIA DEL CUCO debe seguir para ocupar un lugar privilegiado en nuestros corazones y para dejar constancia a los que estamos y los que vendrán sobre nuestra historia, esa que no se escribe en los libros, pero que es incluso más importante, porque cuentan el día a día de nuestra razón de ser y nuestra gente y que gracias a este bello proyecto ya nunca se perderán en el olvido.
De nuevo os doy las gracias a todos y os doy un fuerte abrazo.

Lorenzo Parra Domínguez
Maestro, escritor y quien prendió la llama de La Memoria del Cuco.

sábado, 6 de octubre de 2012

Y como otros años, hoy nuestra patrona vuelve a su casa

Como cada primer fin de semana de octubre, hoy Ntra. Sra. de Villadiego regresa a su ermita, después de haber llegado en la romería hasta la iglesia de San Pedro Apóstol el 14 de agosto.
Un emotivo camino también el de octubre donde la acompañamos.
Una soleada tarde de otoño en la que es muy agradable el paseo por el antiguo camino de la Fuente del Pez hasta la ermita, otros años por la carretera de Sevilla.

A medidado de los sesenta en la avenida de Sevilla de camino de regreso a la ermita. Entre los que acompañan a la Virgen están: Emilia Ruiberriz, Manuel Meléndez, Polonio el Cartero, José Parias portando la bandera y Octavio (alcalde). Delante Rosa Martínez y su cuñada. Detrás Manuel el del Chalet, Juan Palomo, Anita con su hijo Pedro, Manolo el Municipal, Belén la madre de Alejandrín, Paulita, Mari Carmen Fernández y su hermana Adela, Antonio Martín con sus hijos, Carmelo, el padre de Juan de Dios, Manuel Linares Palaustre y Mercedes, entre otros. 

En octubre de 1982 ya en la ermita se fotografían junto a Ntra. Sra, de izquierda a derecha: Rosalina e hija, Antonio Lorilla y su mujer, Aurora Carrera, Elena y su hija, Mari Carranza, Juanita, Carlota Meléndez y su hermana, ambas hermanas de Paqui la de la farmacia, Sebastián Carranza y su hijo y Antonio Melero. Al fondo la suegra de Juan Recio.

martes, 2 de octubre de 2012

Un grupo de música, amigos y diversión

Corrían los 70 cuando los jóvenes soñaban con crear un grupo de música de la nada como los Beatles, los Brincos o los Mustang, que en ese momento arrasaban en la radio y las pistas de baile. En Palma del Río nacerían los míticos "Los Lobos" con sus melenas rubias que encandilaban a las jóvenes de su época.
Aquí, muchos eran los bailarines que incluso retaban a los que visitaban las discotecas y guateques. En la tele "Grease" y "fiebre del sábado noche" encumbraban a John Travolta y alentaban a los más gallitos. Grandes cuellos de camisa y pantalones de campanas hacian el resto.
Aquí están reunidos en la antigua caseta municipal (paeo de la estación) los jóvenes que formaban el grupo musical de la época en Peñaflor, con temas de los Beatles, los Bee gees , los Brincos, Roberto Carlos, Fúrmula Quinta, Nino Bravo...
Sobre estas líneas están: Salvador, Paco Solís, Mari Hidalgo, Rafalín Carranza, Sebastián, Encarna, hija de "el Moro", Mari Carmen, Encarna, Lisis Pérez, Mari Carmen, Angelita, Lucía González, Mari Sarroche y abajo Antonio Fuentes, Moisés Ruiz y Pedro Muñoz.
Ensallaban en el local que hoy es el Ayuntamiento Municipal.

En el club cultural durante un guateque entre risas: Carlos "el de la Trini", Pedrito, Paco Fuentes, Rafalín Carranza, Moisés y Antonio Ortega.