jueves, 22 de agosto de 2013

El Bar Central: Solera y tradición de generaciones

Al pasear por la calle Largo (Juan Carlos I) nos encontraremos con un bar con encanto que nos transportará a otro tiempo desde que entramos en él. Allí, Manuel Espino y José Antonio Carrera (3ª Generación en este bar) nos atenderán con un  tradicional café o un buen tapeo.
El Bar central, en activo desde 1840 aproximadamente, comenzó con los ecijanos Manuel y Daniel Fernández, llamándose precisamente Bar “Los Ecijanos”.

El bisabuelo de Jose Antonio Carrera regentando el bar.

En 1890, cambia de manos por 9000 pesetas a las de Antonio Carrera y Carmelita Carranza Fernández “La Ecijana”, que al enviudar se casa con su cuñado Francisco, pasándose a llamar el bar “Casa Carrera”.
Los hijos de Carmelita y Francisco: Telesforo y Francisco, seguirían regentando el bar a partir de 1940.
Luego, en 1967 y por un periodo de 2 años, es arrendado por la familia Aguirre y tras este bienio, es arrendado por la familia Espino y desde 2002 vuelve a manos de un Carrera, el actual barman Jose Antonio, bisnieto de Francisco.
El primer cuarto de siglo fue especialmente fructífero para todos los bares y tabernas, y para el Bar  Central también, con la afluencia de los trabajadores de la cercana fábrica de Corchos, los telares y la fábrica de harina, el destacamento de la intendencia o la Mina “La Preciosa”. De esta época también son otros establecimientos como el comercio de Luis “El Chato” (hoy nº 22,  la casa de Elena Bello); la taberna de Juan Diego; la confitería de Horero (nº 23, familia Sarabia) y a su lado el Casino (nº 21, familia Ruiberriz de Torres); Bar “El Tato” en tres lugares distintos (33, 37 y 38 de la misma calle), En el nº 37 estaba el bar de Antoñita “La Mancha” donde algunos se han jugado verdaderas fortunas a las cartas. En este lugar estuvo después “La Piompa” donde se reunían los patronos agrícolas. Estuvo en activo el “Cine Bello”, donde anteriormente estaba la fábrica de corcho. También la posada de Juan Salinas, donde hoy está la farmacia Ortiz.
En 1932 se hizo una gran remodelación del bar, hasta darle el aspecto actual, con sus azulejos y su emblemático reloj, poniéndole el nombre de Bar Central.
 Francisco Lopera con el actual Barman Jose Antonio Carrera cuando era un niño. Cuarta generación de este bar. 
Angel Bello de pié y Telesforo Carrera en la puerta del Bar Central

 En la puerta se pueden ver entre otros jóvenes a Eduardo Naranjo, y sentados a Pepe Carrera, Telesforo Carrera y a Bravo.
Una bonita foto de las escenas de amigos y risas que se dan siempre en este bar.

Una gran cena de amigos en el salón del Bar Central en la que están Rafael Meléndez, Pepe Nuñez, Juan de Dios Osuna, Manuel Muñoz Rosa y Rafael Carrera.

Aquí estuvo situado la peña “La Cultural” con una buena biblioteca y donde se jugaba al billar y a las cartas.
En 1957 se cambió el viejo mostrador de madera por el actual.
La calle largo era el lugar habitual de paseo para jóvenes y parejas, hasta la estación, para ver “El Carreta” y luego de vuelta para ver la obra en el Teatro-cine Meléndez y la película en Cine Bello.

Otro momento de el mismo día al que se une Francisco Cruz.

En otra reunión típica del bar están entre otros José Carranza, Lauro, Antonio Carranza, Rogelio o Vicente.

Y la noche se alargó con el buen ambiente. Una curiosa estampa con la silla sobre la mesa para sostener el fino de la celebración.

Juan de Dios Osuna, Esteban Rodríguez, Joaquín Rodríguez y el niño José EStéban Rodríguez.

En muchas ocasiones, las reuniones de amigos y los grandes acontecimientos se veían en el Bar Central. Hasta "los quintos" pasaban a tomarse unas copas tras el momento de tallarse. Los grupos de amigas y parejas de camino al cine eran muy habituales.
En esta imagen podemos ver entre otros a Pepe Bejarano, Eduardo, Elias Simón, Pepe Carrera, Telesforo, Manuel Fernández, Carlos Molina, Sebastián Carranza, Juan Meléndez, Fernando Mallén, Manuel Carranza o Manuel Muñoz.
Una estampa para el recuerdo. Momentos de buen ambiente en la puerta del Bar Central.
Contertulios asiduos a este bar eran Antonio Martínez, Antonio Ruiberriz de Torres, Rafael Cabanás, Bernardo Rodríguez, Pepe Moreno y multitud de cazadores.
La tertulia “La Taruga” se reunía alrededor de un velador de mármol en la columna Central como Pepe Carranza, Don Gerónimo, Currito Meléndez o Lorencito Muñoz.
Para la copita de aguardiente y el café Octavio Fernández, Vicente Fernández, “El Bajito”, Elias Meléndez, Rafael Meléndez, Francisco Cruz, Antonio “el de Núñez”, los hermanos “Espárrago”, Antonio Naranjo, Sebastián Bejarano o Rafael Carranza…
Y con el devenir del tiempo, la calle misma ha pasado de ser calle Larga a calle Mayor, Antonio Parias y ahora Juan Carlos I, permaneciendo este bar como baluarte del sabor tradicional y personal en el centro de Peñaflor.
Una imagen actual de nuestro Bar Central, con sus azulejos, su columna y su reloj. Uno de los bellos rincones de Peñaflor.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Romerías en Peñaflor II

Ya el año pasado os hablé de la historia de nuestra Romería desde sus comienzos conocidos, aunque ya desde antaño se conoce la devoción que, dentro y fuera de nuestro pueblo, se tiene a nuestra Patrona, sobre todo en su día grande. Ya en 1700 hay legajos en los que se recogen capellanías y misas cantadas y rezadas a Ntra. Sra. de Villadiego, o la peregrinación de vecinos de la cercana Palma del Río, Lora del Río o La Campana a su Ermita.
Fueron los caballeros de la Orden de San Juan, conquistadores de estas tierras a los árabes a mediados del siglo XIII, a los que les serían donados los territorios de "Las Siete Villas" y traerían la devoción a la virgen, sobre todo de La Encarnación, que según se iban asentando han ido tomando los topónimos de estos lugares como la Virgen de la Encarnación de Lora del Río, conocida como la Virgen de la Mesa de Setefilla o directamente La Virgen de Setefilla (ahora si la reconocéis todos). Algo parecido parece haber ocurrido con Nuestra Patrona, que fue traida y venerada por primera vez en su Santuario por los caballeros de la Orden de San Juan, procedentes del pueblo de burgos llamado Villadiego. Así la Virgen María venerada aquí pertenecía a "los de Villadiego", es decir, La Virgen de Villadiego.
En la cúpula del altar, un emblema templario nos recuerda el origen de este lugar sagrado.
Igual ocurre en otros muchos enclaves y escudos de pueblos como en el de Lora del Río.

Eco de tal devoción, los periódicos cubrían tan esperado evento a principios del pasado siglo XX. Nuestra Patrona flotaba entre el enorme gentío a pie y a caballo, tirada por los bueyes, con ese sabor genuino del camino de los romeros.

Nos vamos de Romería y Feria 2013

Llega el 14 de agosto y Peñaflor toma un olor y un olor especial. Nuestra Romería hace bibrar los corazones, ansiosos de ver a la Patrona y de vivir un año más nuestras fiestas mayores.
Este año, aunque más "apretados", vemos con ilusión esta feria y de llegar de nuevo a los cucos que están lejos el resto del año.
Ahora si, ¿Estan los que faltaban? Y con el recuerdo de los que ya no están y la primera vez de los que han nacido, gritamos de nuevo: ¡Viva la Virgen de Villadiego!
Nuestro especial de Romería la dedicamos este año a nuestros mayores, pilares fundamentales (hoy más que nunca) y los que pasan el testigo de la mayor de las devociones. Gracias por estar junto a nosotros.
 Magnífica foto de los 50 de Antoñita Cruz, mujer de Ricardo "El Celador".

A continuación haremos un paseo por algunas de las portadas de las revista de feria:


















 Y llegamos a la actualidad con otra bella portada, y el enlace a una web amiga, donde poder encontrar la información de nuestra Feria:
http://www.ruralgia.com/blog/feria-y-fiestas-de-penaflor-2013-2/

Para terminar, regalaros esta bella estampa de Nuestra Patrona en 1949 y desearos la más feliz de las ferias en nuestro pueblo, rodeados de buena gente y disfrutando al máximo de lo nuestro. Allí nos veremos.

¡Viva la Virgen de Villadiego! ¡Viva Peñaflor, siempre!