domingo, 24 de noviembre de 2013

ABUELOS

Cuando decimos la palabra abuelo, queremos decir tantas cosas... son tantos los sentimientos que nos despierta su presencia...
Los padres de nuestros padres son testigos de un pasado que no nos llegamos siquiera a imaginar y que no terminan de adaptarse a nuestro presente.
Cada vez son más necesarios en las familias en las que los tiempos actuales les ha apretado el cinturón, sin embargo, cada vez son menos considerados y tratados con el cariño que se merecen.
Nuestras existencia acomodada se ha desecho de saberes necesarios en el pasado, tiempo en que debían ser autosuficientes para sobrevivir, por ello escucharlos significa ser depositarios del enorme tesoro que es su saber.
Desde este blog no cabe otra que hacerle un especial homenaje a tantos abuelos (los que fueron, son y serán) por su importante papel construyendo todo lo que somos.



 Las primeras fotos y dagerrotipos eran en madera o cartón
 El abolengo de las fotos antiguas ya no volverá. Esas bellas ropas y esas miradas perdidas nos hacen pensar... nuestros tatarabuelos vivieron mejor que nuestros abuelos y nuestros padres mejor que éstos... ¿Qué nos tocará a nosotros?
 Esta foto donada por la familia de Antonio Riejos parece representar a la madre de su mujer, María.
 Los retratos en color eran en principio pinturas o retoques de color de fotos en blanco y negro. Todos tenemos una pintura "a color" de aquella época en alguna caja de los membrillos o algún cajón de la "cómoda".
 El bisabuelo de Mari carmen Carmona, quien nos ha ofrecido bastantes tesoros fotográficos.
 El rigor de la vida de nuestros abuelos se refleja en sus curtidas caras y sus aspectos que representaban muchos más años de los que tenían.
 Abuela "la de las Callejas" como le llamaba mi madre de pequeña, era Ana Bertolet Cordero y conocida en el pueblo como "Anita La Benita".
 Las austeras ropas de hombres y mujeres son símbolos de su fuerza y tesón. Todo un ejemplo de superación.
 Como vimos en la foto anteriror, Guardar luto era costumbre de rigor durante toda la vida pues la religiosidad y moral de la época obligaba a llevar ropa negra cuando algún familiar fenecía. Aquí la señal de luto en la chaqueta de Antonio Naranjo Rodríguez, padre de Antonio Naranjo González, padre de Mari Ángeles Naranjo Escriche.
 Todos recordamos millones de anécdotas junto a nuestros abuelos y abuelas. ¿Recordáis a Baltasar Sánchez? Enorme su parecido con sus hijos Ricardo y Emilio. Aquí junto al pequeño José Sánchez Delis.
 En esta foto los bisabuelos de Mari Carmen Carmona.
 El luto embargaba las celebraciones. Aquí Francisca Cruz Rodríguez, hermana de mi abuela María casándose de negro.
 LAs fotos del servicio militar de los bisabuelos y abuelos son un clásico. Antes el servicio militar era por muy largo tiempo. Muchos combatieron en el Rift durante la Marcha Verde de la Guerra de Marruecos.
 Mi bisabuela Villadiego Rodríguez Lorenzo, abuela de mi madre, en una clásica pose de estudio.
 Otra manera de tener siempre presente a nuestros familiares eran guardar sus fotos en un camafeo al cuello. Aquí mi bisabuelo Enrique Cruz Arroyo, muy parecido a sus hijos Antonio y Alonso.
 Mi familia es bastante larga, como todo el mundo sabe en Peñaflor y hay ocasiones en que podemos juntarnos casi todos, como la Navidad. Aquí Mi bisabuela Balbina Dantas Cano rodeada de hijos y nietos en los años 60s.
Los cumpleaños son buenas ocasiones para celebrar no solo los años sino la unión familiar y poder disfrutar de nuestros mayores. Aquí mi bisabuela Balbina Dantas en su cumpleaños rodeada de las mellizas Ana y loli Parra y los mellizos Lorenzo y Antonio Fernández a ambos lados (nietos), Juan Parra, Miguel Fernández (nietos), Teresa Fernández Dantas (su hija), Paqui y Tere Fdez. (nietas), Lorenzo Parra (su yerno), Loli Fdez Danta y Balbina Fdez Danta (hija y mi abuela) Paco Pérez (yerno) y Sebastián Sánchez (nieto)

Por todo ello, esta gran entrada es un homenaje a esas personas que habiendo vivido tantos duros momentos aún tienen fuerzas para tratarnos con todo el cariño. Gracias por exitir, abuelos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Dominando el arroyo

Hace poco os ofrecí una entrada sobre las riadas más grave que ha sufrido Peñaflor en el siglo pasado y con el video de la acaecida en 1989 (visto por cientos de personas en youtube) queda demostrado que la naturaleza está por encima de las ataduras del ser humano y de un plumazo recuperará el terreno que egoistamente hemos querido arrebatarle. Como el caso del arroyo de las Moreras en Peñaflor, podríamos citar cientos solo en Andalucía, como es el caso de Écija o En Palma del Río y su barrio de Rioseco.

Sevilla, Calle Castilla inundada a finales del siglo XIX

Otra calle de Sevilla inundada por la rotura de la presa del Tamarguillo en los 60s.

Presas, embalses, canalizaciones... son necesarios para el progreso, pero no dejan de ser mordazas a los ríos que en estas latitudes pasan de ser pequeños arroyos en verano a ríos caudalosos en invierno.
Quería, además de resaltar este hecho, dar protagonismo también a esta magnífica foto que llegó a mí por casualidad y que representa la cara y la cruz, pues por un lado la ingeniería humana y la cooperación pueden obrar verdaderas proezas, y por otro, la construcción incontrolada puede derivar en catástrofes evitables.

Magnífica foto del abovedado del arroyo de las moreras de Peñaflor, al final del tramo que une el arroyo con el río guadalquivir. Muchos trabajadores trabajaron en todo este primer tramo de abovedado que llegaba hasta la casa de Fernanda en la calle Arroyo y a partir de ahí hasta la carretera siguió descubierto hasta la siguiente fase que llegó hasta la fuente Oñarda. A pesar de este avance, ocurrió la riada de 1989 a causa de un cúmulo de errores humanos.

domingo, 3 de noviembre de 2013

"El día de Almenara" IV.

El día de Todos los Santos, o como a los cucos nos gusta decir "El día de Almenara" es la mejor alternativa a lo que cada vez nos imponen más desde fuera, Halloween.
La verdad es que es ua fiesta muy singular en una fecha de recogimiento como es este día, y que sorprende a los que la conocen por primera vez por su caracter jovial y de celebración.
Cada vez es más corriente empezar dicha jornada de reunión desde la noche anterior, preparando todo lo necesario o quedándose a dormir en el campo, y no son pocos lo que ya prolongan el día de Almenara hasta el día 2 de noviembre para apurar lo que sobró el día anterior, como ha ocurrido este año.
Celebrada desde tiempo inmemorial, para mí la fiesta más especial y propia de los peñaflorenses, Almenara es una ocasión para reunir a toda la familia de aquí y de fuera y a los amigos en una gran comida campera en esta finca.

Esta foto cedida por Mari y Rogelio Hernán muestra la unión familiar de este día tan especial para los cucos.

Y es que es espectacular lo que puede unir una comida en el campo... alegría, unión, convivencia, amistad, reencuentro, naturaleza, tradición... todo eso y mucho más es el día de Almenara en Peñaflor.
Sergio Cruz “el del Conde”, Pepe García, Dionisio García, El hermano de Mari (Mujer de Rogelio Hernán), Manuel García "Foingue" y Renovell tras los que están fabricando un columpio entre los árboles y varios coches de la época.

Es también de tradicional arraigo en esta fiesta los paseos en burro, traidos por los conocidos hermanos "Cabecillas" desde la Puebla de los Infantes.
Un atractivo turístico y de conservación biológica que no debería de perderse.
Los niños disfrutan de este día de esparcimiento y más independencia por el campo. Aquí Una foto de Jose Luis "Hermano de Rosenda" y marido de Mª Dolores Ruiberriz, junto a unos amigos en bici.
Aquí Jose Luis junto a otros amigos.
Arriba: Pepe Carranza, Carlos Jurado y su mujer, Moisés Ruiz, Vicente Linares, Rafaél Domínguez, Rafael Velasco.
Abajo: Loli "la de Filomena", Pedro Patrana, Conchi Romero, Ana Mari Fernández "La de Juanillo Vicente" y Manolo Guerra.
En esta otra del mismo grupo se suman Chico Juan de Dios, Cabrera, Loli Moya, José Linares, Carlos Doblado y su mujer, Alfonso Carranza y su mujer Luisa Marín.

El mismo grupo en otro día de Almenara de los 70s. ¡Cómo cambiamos!
De pie Carmelina rebusca con otra chica que no conozco.
Sentado ya está Alonso Cabrera, Loli la de Filomena (con gafas), Manolo Guerra, Carlos Jurado con Dolorres y Elvira la pollita (rubia) junto a Juan Linares
En la fila más baja: Ana Mary la de Juanillo Vicente, Rafael Velasco, Santi el hijo del municipal, Conchi Romero y Pedro Patrana.
La mujer de Antúnez, Cabrera, Loli Moya, Pepe Carranza y mujer de Cabrera.
Abajo Alfonso Carranza  y Luisa y Ana Mari Galeano

En esta bella foto de Antoñita García están reunidos todos en familia. Entre los niños podemos distinguir a la derecha a Pepe "El fontanero", Paquita Sánchez (mujer de Antonio Linares) y sobre esta, a la propia Antoñita.

Antoñita García y Ricardo “El Celador” o “El Pelegrín”, Francisco Pizarro y su mujer, Manolo Limones y su mujer Charo, El Barbero y su mujer entre otras parejas.
También es esta fiesta donde las parejas de juventud tienen una ocasión especial para convivir desenvolviéndose por sí solos. Momentos de besos furtivos...
Arriba: Inconfundible Rafael Carranza y su mujer Adela, Blas “El zapatero” y su señora, Antonio Linares “El antiguo Maestro de la Villa”. Años 60s.
Abajo: Sebastián García y Plácida y en la esquina Antoñita García entre todos los niños de la familia.

Esta es otra de la misma familia en la que aparecen además: Rafael Carranza, Juan García “El Carpintero”, Sebastián García, El niño Pepe García “El Fontanero” Adela, Antoñita García y familia. Años 60s.

Que donde mejor sabe el arroz es en Almenara es algo que repetimos muchos cucos. Será la candela de leña o el buen ambiente entre amigos y familiares, o será el buen cocinero, pero es así, ¿Verdad?
Antes más que ahora, llegábamos hasta la finca Almenara andando o en carro o remolque, donde llevar todo. Al fondo de esta foto, la carreta donde estaba todo lo necesario.
El joven "Rosilla",  Mari Sánchez y Emilia García dando un paseo por el campo. Años 70s.
Los jóvenes son protagonistas en esta fiesta pues es ocasión para conocer gente nueva o ver a quienes hacía mucho tiempo que no lo hacían y conocerse mejor. Las reuniones de jóvenes y los paseos, son momentos especiales de este día.
El abuelo Pepe, suegro de Antonio “el Campanero” dando instrucciones a los más jóvenes.
Los preparativos de la comida es muchas veces lo que hace más fuerte la unión familiar, repartiendo las tareas y envolviendo todo de un buen ambiente, de ese "jaleo" que tanto me gusta.
Los abuelos Pepe y su mujer Carmen.
Años 60s.
Los mayores tienen un lugar especial en la celebración pues disfrutan de esta tradición  recordando sus labores en estas tierras y viendo reunidos a todos los suyos a su alrededor. Sus historias y anécdotas y sus saberes para desenvolverse en el campo hacen las delicias de cuantos les escuchan.