miércoles, 26 de abril de 2017

Otros abriles... Otras noticias

Continuamos inmersos en nuestra hemeroteca sin parar de encontrar noticias que nos describen nuestra sociedad de otro tiempo, sus problemas, sus aficiones, su forma de vivir... que nos dicen una vez más que todo es cíclico, que aquellos ecos no son tan distintos de lo que hoy vivimos... Comenzamos:

La primera es una nefasta noticia sobre un accidente ferroviario aparecido en el Diario de Córdoba del 12 de abril de 1867. Muy al principio de la venida del ferrocarril a nuestro pueblo.

Esta singular segunda noticia nos habla de detenciones políticas en el lejano 1883 en nuestro pueblo. Una sociedad anarquista que tenía como sede una de las casas de nuestro pueblo. Diario de Córdoba del 1 de abril de 1883.

El 14 de abril de 1961, como relata esta noticia del ABC, aún se disputaba un famoso concurso de pesca en el Guadalquivir a su paso por Peñaflor, entre las provincias de Córdoba y Sevilla. Una iniciativa recuperable que daría de nuevo valía a nuestro pueblo y cabida a este deporte venido a menos en nuestras aguas.

sábado, 22 de abril de 2017

Manuel Triviño "El Granaino": Novillero de Peñaflor

Llega abril y con los primeros calores se despierta la primavera, las flores, los trinos de los pájaros y cómo no... La Feria de Sevilla. Comienza también la temporada grande del toreo con la Feria de Abril en "la Maestranza" y la de San Isidro en "Las Ventas". Por ello, y para rendir homenaje a uno de nuestras aclamadas figuras del toreo, brindamos esta entrada del blog, arrojando la montera a vosotros, público que nos lee desde el burladero.
¡Va por ustedes!



También os mostramos algunos de sus carteles emblemáticos







domingo, 16 de abril de 2017

Personajes de Peñaflor: Gregorio

Hace tiempo que no tocamos el tema de los personajes propios y reconocidos de nuestro pueblo. Aquellos que son conocidos por el colectivo por su popularidad, sus peculiaridades, su buen hacer, su trayectoria... todos ellos dando identidad a nuestras calles y más de uno pudiendo dar nombre a alguna de éstas.
Por mucho que pasan los años, se va quedando en el subconsciente colectivo determinadas coletillas, recuerdos o imágenes que se graban a fuego y hacen que nunca se olviden esas personas.

Hoy dedicamos esta entrada a Gregorio. Así, solo por su nombre, todos sabréis quien era.
Él era tío de Carmela Ruiz, la de la tienda con el mismo nombre, pues ella lo cuidaba y vivían juntos. Todos recordaréis seguro al hermano de ésta, Paco Ruiz, que poseía una famosa tienda de telas y moda en Sevilla "Tejidos Ruiz" y quien daría pie a que en Peñaflor abriera otra tienda parecida su hermana Carmela. Aquella mítica tienda al final de la calle Blancaflor, cerca de "el Cantillo".
Aquí está Gregorio en su faceta más conocida, en la sacristía de la iglesia de San Pedro con la capa y el alba del sacerdote, dispuesto a ser él quien se la colocase.

Gregorio era un hombre de gran porte, de rutinas y que siempre podían ver sentado al fresco en la puerta, en "El Cantillo" (esquina entre las actuales calles Juan Carlos I, Madre Mª Purísima y Blancaflor).
Corría la década de los 60's y 70's cuando a todo el que pasaba saludaba por su nombre. Siempre preguntaba que hacia dónde iba, a lo que todos le contestaban con rintintín "¡A por leche!" esperando su reacción, diciendo "¡Cochiiinooo!". (A veces la conversación la hacía él a la inversa con idéntico resultado). En realidad iba a comprar la leche a la casa de Pepe Fernández Domínguez (lo que hasta hace poco era La Caixa, en la esquina de la calle)
También lo podías ver leyendo el periódico cerca del mostrador de la tienda. Iba a comprar el suyo o el de algún bar cercano a la tienda de Rosarito "La del Pescao" que era la única que vendía prensa por entonces, hasta que pasaría más tarde a la barbería de Antonio Ruiz.
Otras veces lo veían pasar con su bastón hacia alguna casa para dar el pésame, el primero en cada difunto. Si no era el primero el darlo se volvía a su casa sin darlo. También debía estar siempre en el mismo sitio durante la misa: De pié apoyado en las rejas del altar, contestando con convicción en cada parte de la misa.
Pero si por algo se recuerda es porque su máxima aspiración era ser el único que le ponía la capa y el alba al sacerdote D. José cuando iba a asistir a misa, en una boda o bautizo, para seguidamente pedir la propina a los padrinos del evento. Su relación con los monaguillos era especial, aunque más de uno le hacía rabiar. Solo bastaba con hacerle la señal de la cruz para que se pusiera nervioso y en un gesto característico, se mordiera el nudillo del dedo índice, donde tenía un cayo de repetirlo.
La gente lo apreciaba. Era de esos personajes entrañables que formaba parte de nuestra realidad social y formaba parte de del puzle de nuestra "gente de siempre".

sábado, 1 de abril de 2017

Alzar la voz para ser escuchados

Eso decía nuestro himno andaluz: "¡Andaluces levantaos! ¡Pedid tierra y libertad!". Y es que para ser escuchados no se puede ser impasible, inmóvil... sino que hay que creer con convicción en una idea, y sobre todo en un bien común. Muchas veces esta intención de dar un paso adelante nos ha llevado a las calles para decir alto que estamos ahí, con toda la fuerza que la colectividad nos da para lograr lo que nos propongamos.
Ayer 31 de marzo de 2017 volvimos a salir a las calles de Peñaflor para una causa común que es recuperar los servicios sanitarios 24 h. de los que carecemos ya demasiados años. Es una causa justa que no debe obedecer a ninguna ideología política sino al bien supremo del estado de bienestar tan vilipendiado en la última década. En cuanto a derechos adquiridos, lo que consiguieron nuestros mayores durante más de 30 años, lo vemos perderse en solo unos cuantos.

A colación nos viene esta foto que nos ofrece Juan Pérez "Danta" sobre una manifestación por nuestras calles en el año 1978 para exigir mejores condiciones y dignidad en el trabajo.
Subiendo la calle Aviador Carmona, en el cruce con calle Ramón y Cajal, están: Mi padre Lorenzo Parra, Andrés Osuna, Juan Pérez y Antonio Tejera, en segundo plano Enrique Pizarro, Francisco García, Moisés Ruiz y Selfa. Más atrás José Ruiz, Francisco Angulo y Ángel González entre muchos otros.

Otras sonada manifestación en Peñaflor fue la del "encierro" de 1981 en la que incluso hubo jornaleros procesados años después por lo que el pueblo volvió a salir a la calle.

Ayer se volvió a salir a la calle
Foto Plataforma "Médico 24 horas Peñaflor" durante la manifestación del viernes 31 de marzo por la Avenida de Sevilla.



miércoles, 29 de marzo de 2017

Otro mes de Marzo

Curiosa la anécdota y la casualidad que este recordatorio de nuestra hemeroteca local nos lleve a dos noticias sobre el mismo lugar: La fábrica de Harinas y Tejidos de Yute.
Cuando los primeros socios la construyeron en 1878, cambiaron el contorno y la vida entera en nuestro pueblo pues, junto con la llegada del ferrocarril y la minería que nos dotaban de dos embarcaderos propios, supuso una explosión económica sin precedentes, dando trabajo a cientos de hombres y mujeres directa e indirectamente. Este fulgurante negocio pasó de manos varias veces, perteneciendo incluso al estado como abastecimiento del ejército durante la guerra civil, albergando un destacamento militar.
La fatalidad se cebó con nuestro orgullo, primero con el cambio en el curso del río tras la crecida de 1963, dejando sin producción eléctrica a su aceña y sobre todo, con el incendio acaecido en 1924 que la finiquitó.
En esta ocasión en concreto os traigo el recorte de prensa de la inauguración, de un avances tecnológico para la época en la propia fábrica, y la siguiente, el momento final de su incendio.

El Diario El Guadalete (periódico político y literario) del 10 de marzo de 1899 nos habla sobre la inauguración de la iluminación por acetileno en la fábrica de los todavía dueños "Sobrinos de Peña y Primo", junto con el propio inventor de esta tecnología, Juliá.

Diario La Rioja del día 28 de marzo de 1924 que, a parte de relatarnos el nefasto acontecimiento del incendio, nos describe el edificio en ese momento y lo que contenía, así como una cuantía de las pérdidas que supuso. Todo un dato revelador.

Para profundizar más os remito a leer el magnífico libro de Carmen Carmona Huelva y Manuel González Sánchez sobre este simbólico edificio de Peñaflor que, sin embargo, cualquier día desaparecerá si no se actúa sobre sus vestigios.

domingo, 26 de marzo de 2017

La inauguración de una carpintería de una saga de carpinteros

Todo comienzo debe ser recordado, sobre todo si da lugar a un oficio que prevalece por generaciones. Peñaflor ha sido siempre un pueblo donde brillaban los oficios de herreros, carpinteros y zapateros, donde una gran cantidad de aprendices aprendían un porvenir.
Con la mecanización y la fabricación en cadena se fueron perdiendo hasta la extinción de muchos de ellos, pero aún no han conseguido apagar el sonido del yunque y del la sierra sobre la madera.
Incluso hoy, las manos expertas de estos artistas artesanos nos sorprenden con sus delicados trabajos imposibles para las máquinas.
Muchas carpinterías se diseminaban por el pueblo y una de las más conocidas era la de Juan García en la calle San Cristóbal. Nos cuenta que su abuelo empezó este oficio arreglando y manteniendo los carros de la familia Parias y que su padre aprendió el oficio y fue quien lo inició a él. Desde pequeño se forjó como un autodidacta, innovador y curioso que aún hoy sigue sorprendiendo con su destreza con las manos sobre madera.
En la inauguración de su carpintería en la calle san Cristóbal a principio de los 50s, justo en frente de su casa, donde hoy está "Muebles y electrodomésticos Sergio Carranza. En la foto están:
Custodio "El Campanero", Francisco Carrera, Luis "el Campanero"(hijo de Custodio), Juan García (Su padre), su tío Perico Carranza, Segovia, su tío Raimundo, D. José "El Cura", Antonio Fernández "Lorilla", Luis "Carpintero", D. Cipriano, Francisco "El Zapato", Alonsito... y abajo los niños son Manolito Carranza, "El Guardia", Juan "El Melón", Manolillo y el propio Juan García..

sábado, 18 de marzo de 2017

Una gran reunión de amigos por un homenaje

Qué mejor manera de dar un homenaje sino con ls amigos de siempre y quienes aprecian a la persona homenajeada y sobre todo que él/ella esté presente en el acto. Es ofrecerle la gratitud que con su buen hacer ha sembrado a lo largo de mucho tiempo. Eso pensaron e hicieron a finales de los años 50's los antiguos alumnos de Don Ramón Marín.
En esta foto espectacular están todos en la puerta del Bar Central para ofrecer un merecido homenaje a este hombre tan recordado por ser "El Maestro" entre otras muchas cosas que nos dejó a Peñaflor. Su hijo y buen amigo Manuel Marín también tiene mucho que ofrecernos y lo hace en forma de magníficas fotos.
Aquí están, arriba: Manolo "Clarito", Estevín, Pepe Bejarano, Pepín Meléndez, Leopoldo, Eduardo Sánchez "Sombrerero", Joaquín (de Alonso), Eduardo "El Breva", Don Ramón Marín, Elías Simón, Francisco del Peso, Manolo (de Alonsito), Antonio Carranza, José Luis Meléndez, Pepe Marín y Telesforo Carrera (Dueño del Bar), Pepe Carrera en el centro, Manolito "Jarilla" y Telesforo Carrera.
Abajo: Manolo Marín, _, Manuel Muñoz, Juanito Meléndez, Pepe López, Manolo Osuna, Manolo Carranza, Antonio Fernández, Antonio González y Antonio Muñoz.

sábado, 11 de marzo de 2017

El agua en Peñaflor III: Embalses presas y... riadas

El agua en Peñaflor es un recurso que nos creó como pueblo y nos da sentido como entorno agrícola. El río Guadalquivir a su paso nos convierte en afortunadas tierras, así como la multitud de arroyos que desembocan en él dentro de nuestro término. Además, el río Retortillo hace de frontera entre poblaciones y a la vez entre Córdoba y Sevilla por oriente; y por occidente el arroyo del término también hace de frontera natural de nuestro término.
Vimos la enorme riqueza en fuentes que tuvimos antaño y, tras la creación de las presas somos un referente en cuanto al uso de este recurso a veces escaso por las sequías. Desde nuestra presa de Peñaflor nace el Canal de irrigación del bajo Guadalquivir, llamado "Canal de los Presos" por la forma en que fue construido, con mano de obra de los represaliados durante la guerra civil y posteriormente..

Fotografía de la Presa de Peñaflor desde el norte de nuestro término. Fuente: foroembalses.net. (2011)

Construida en 1983, La Presa de Peñaflor es "de gravedad", con una altura desde cimientos de 19,7 m. y una longitud de coronación de 236 m. Cuenta con 14 vanos donde se encuentran las compuertas tipo vagón. Estas compuertas están diseñadas para cierres y obturaciones de grandes secciones en huecos y canales, y con cargas elevadas de agua. Su principal característica es el sistema de rodadura en los laterales, que disminuye las presiones sobre el tablero al deslizarse.

Vista satelital donde vemos claramente el embalse de agua y el canal de derivación.

Este es un plano de la presa y el puente del embalse.

Aquí un dibujo del perfil de la presa de Peñaflor con sus medidas.

Aquí un plano actual de la presa y embalse. aguas arriba, no muy lejos se produce la desembocadura del río Genil en el Guadalquivir.

Por otro lado la presa de Derivación del río Retortillo, amplia la red de conducciones de agua de la derivación del Río Bembezar para convertir en regadío muchas hectáreas de tierra, antaño de secano y abastecer de agua a muchos pueblos cercanos.

Este embalse pertenece a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron en 1.964 y se comenzó su explotación en 1.969.
La superficie de su cuenca es de 46 km2 con una precipitación media: 774 l/m2 y una aportación media anual de 9 Hm3. El volumen del embalse es de 3,8 Hm3 y su superficie es de 50 hectareas.
El tipo de presa es de Gravedad de planta recta (es el tipo de construcción más duradero y el que requiere menor mantenimiento) y aliviadero con compuertas. La presa tiene una altura sobre cimientos de 36,5 m, una altura sobre el cauce de 29 m y una longitud de coronación de 139,6 m.

Plano actual de la presa y embalse del río Retortillo.

Antiguo plano de la presa del Retortillo

Dibujo del perfil de la presa del Retortillo con sus medidas.


Video de la presa de derivación del Retortillo del 25 de mayo de 2013 en pleno desagüe. Se puede ver la violencia de sus aguas río abajo a pesar de ser un manso riachuelo durante la mayor parte del año.

Posible azud o estructura medieval relacionada con la conducción o embalse de agua en el río Retortillo entre la presa y la actual carretera de Palma del Río. Hayazgo que tuve la suerte de vivir con José Francisco López Muñoz, Emilio J. Navarro, Juan José Toribio y Juan Manuel Reina.

Por todos es conocida la azuda o como nosotros decimos vulgarmente "sua", con su aceña al borde del río Guadalquivir. Ésta daba electricidad no solo a la fábrica de harina y yute sino a todo el pueblo de Peñaflor e incluso a la Puebla delos infantes. Cuando en 1963 el río produjo una gran crecida, cambió su curso, sorteando este obstáculo, yendo más al sur y dejando sin luz a toda la zona.

Aquí podéis ver una imagen aérea de nuestro pueblo de 1945, cuando aún teníamos "encarcelado al río con la azuda. También podéis ver las dimensiones de nuestro pueblo por entonces. ¡Fascinante!


En esta otra imagen de 1991, ya tras dos grandes riadas en Peñaflor: la de 1963 por el río y la de 1989 por el arroyo de las Moreras y crecida del río Guadalquivir. Se puede apreciar la diferencia en el curso del río, que ya no discurre sobre el lecho artificial de la azuda, sino más al sur.

La historia de Peñaflor está ligada al agua de nuestras fuentes, pozos, arroyos y ríos y el ritmo que esta impone pues es por ella que somos una de las tierras más fértiles del mundo. Con la llegada del ferrocarril y sus railes, Peñaflor dio la espalda al río. En la actualidad y el futuro debemos volver a reencontrarnos con el padre de toda Andalucía, el Guadalquivir.






sábado, 4 de marzo de 2017

Con sones carnavalescos

Llegando el final de febrerillo el loco el Señor Carnal se resiste a irse para dar paso a la señora Cuaresma y en nuestro pueblo se celebra el carnaval. Siempre se ha hecho, pero de distinta forma: Muchos recuerdan aún aquellas primera murgas y sobre todo las máscaras o mascarones que salían por las calles al son del "...¡¡Que no me conoces, que no me conoces...!! y otros muchos soniquetes como el que me trae tantos recuerdos de mi tía abuela Teresa Fernández Dantas "La Lagarta" con aquel repetitivo "ni pe ni me ni popopo, mariacuchíbiri nenene...". Era única. También aquellos años en que llevar máscara o disfraz era un delito y tenían que disfrazarse en la intimidad de los patios y corrales de las casas. Aún en aquellos años oscuros, siguió perviviendo aquella alegría del carnaval.
Las siguientes fotos del mismo año nos llegan por dos amigos distintos, Antonio Linares y Antonio Fernández. Podéis ver la similitud, pero... ¡Cualquiera reconoce a quienes aparecen...!
En esta primera aparecen:
Arriba – Antonio Fernández, José Luis Meléndez, José Sánchez “Loreto”, Antonio Linares, Paquito Bonachera y Antonio Riejos “El Porrito”.Abajo- Manolín Carranza, José Antonio Bello y Paco “Lorilla”.

Esta foto tomada en el Bar "El Loro" a finales de los 50's están José Luis Meléndez, Paco Bonachera, Antonio Lorilla, Antonio Fernández, Carmelo Higueras y Macedonio "El Carpintero".
Abajo Fernando Mallén "Machacapalma", Antonio Riejos "El Porrito" y Paquillo "Lorilla". Se ve que se reunieron los trabajadores por entonces de la carpintería y la herrería para vestirse de máscara.

En esta otra es del año 1964 tomada en "El Barrio Nuevo" y ofrecida por Elvira Franco, lo que hoy es la calle Blas Infante a la altura de la Plaza de Abastos. Están en ella: Luis "El Campanero" y su mujer Nati "Tio Angel", también iba Lola "La de Chamorro", Mercedes Carranza a la derecha. Detrás parecen ser Manolo Limones en el centro y a la derecha Paco García. A la izquierda está el padre de Elvira Franco, Pepe Franco Toribio, vestido de mujer con un abanico "pericón" que aun conserva en la actualidad y los pequeños Balbi y Juan Parra, mis tíos.

Incombustible, mi tía Loli Fernández Dantas subida al escenario de la plaza junto a otra máscara en los 90's.

Aquí la prueba de nuestro sentir carnavalesco familiar: mi abuela Balbina Fernández Dantas a la izquierda y su hermana, mi tía Loli, totalmente enmascaradas, bajando la calle Blas Infante a finales de los 60's. Al lado, Jose Antonio Carranza las acompaña.

Aquí las 3 hermanas, Balbina, Teresa y Loli de nuevo en los 70's en una foto hecha en los jardines de los pisos frente a la Guardería.
Aquí mi tía Teresa vestida de oriental. No le hacía falta mucho para buscar un nuevo traje de carnaval.
Para Teresa el Carnaval era un momento especial de año y siempre pedía a sus hijas que la "arreglasen". Aquí vestida para la ocasión junto a sus hijas Balbina y Bárbara, su nieta Toñi y bisnieta Rocío.

Otra gran familia carnavalera es la de Pablo García y Trini Viñuela. Aquí en una magnífica foto en los 90's en el poyete de la carretera, frente a la discoteca "del Lobo".

Otro año que triunfaron con sus atuendos de carnaval vestidos de orientales con su moto-taxi y todo, conducido por Pablo. Su habilidad para construir toda clase de cosas lo hacen notar en el carnaval.
Muchas familias son fijas en el carnaval a pesar del tiempo como Dioni de "Mármoles Peñaflor" que siempre nos sorprende con lo meticuloso y exacto de sus disfraces; o las grandes pandillas de carnaval y cabalgatas que siempre sorprenden por lo numeroso y sus puestas en escena...


sábado, 25 de febrero de 2017

Las campanas: Un sonido patrimonial

El repique de las campanas... Ese sonido que escuchamos en los pueblos y que evoca a momentos claves de nuestra vida: Aquella ocasión especial, la llegada de la Patrona, un nacimiento (en la ermita de Ntra. Sra. de la Encarnación), la verbena de Los Santos Mártires (en su ermita), una boda o la nuestra, o una pérdida... Siempre han estado ahí, pero a veces se dejaron de escuchar sus ecos. Como ocurrió en La Vereda o Vegas de Almenara. Hoy por fin los hemos recuperado en la iglesia de San Pedro Apóstol y la última en el Convento San Luis del Monte.


Espadaña de la ermita de "La Encarnación"

La intervención más importante hasta la fecha ha sido la de la parroquia de San Pedro Apóstol, en la que se restituyeron cubiertas, paramentos, yeserías, iluminación artística y campanario al completo.
Así, pudimos ver como bajaban las deterioradas campanas en una enorme grua y cómo las volvían a subir en un día grande, que nos devolvían los sonidos de antaño, incluso añadiendo una campana nueva y nos instalaban el nuevo sistema automático de repique por electromazos para anunciarnos las horas y los cultos de diversa índole. Ahora será un recuerdo el repique a mano con toque de campaniche que hacían mis tíos y mi padre en su infancia como monaguillos.

Estado previo de una de las campanas. Con una gran grieta. 

El yugo también estaba bastante deteriorado.

Estado final de la primera campana, con la nueva fecha de restauración y la leyenda que antes aparecía extendida, ahora está en la franja inferior. 

Estado inicial de la segunda campana 
Estado final de la segunda campana a la que se limpió y conservó todos los detalles y se renovó el yugo. Pone "Iglesia de San Pedro Apóstol. Ora Pron Novis."

Estado inicial de la tercera campana. Es la pequeña y tiene los detalles de una imagen de San José y por el reverso de la Virgen de la Encarnación.

Se limpió, se colocó el yugo y se protegió del paso del tiempo, a parte de colocar en esta y todas el mecanismo automático.

Finalmente se creó una nueva cuarta campana de 40 kilos de peso con el nombre de Ntra. Sra. de Villadiego.

También se pueden escuchar hoy los sones de las campanas del convento San Luis del Monte cada hora, gracias al trabajo de la misma empresa "Rosas" (Torredonjimeno). Si queréis escucharlas solo tenéis que hacer click sobre el siguiente enlace del facebook de DIGLEY Estudios:

Así se vió su "antes" y "después". Estamos deseando ver los próximos cambios:



A veces, parte de nuestro patrimonio pasado se diluye en nuestro propio presente, como las fotos de este blog. Así que para conservarlo hay que conocerlo, valorarlo y conservarlo.