miércoles, 29 de marzo de 2017

Otro mes de Marzo

Curiosa la anécdota y la casualidad que este recordatorio de nuestra hemeroteca local nos lleve a dos noticias sobre el mismo lugar: La fábrica de Harinas y Tejidos de Yute.
Cuando los primeros socios la construyeron en 1878, cambiaron el contorno y la vida entera en nuestro pueblo pues, junto con la llegada del ferrocarril y la minería que nos dotaban de dos embarcaderos propios, supuso una explosión económica sin precedentes, dando trabajo a cientos de hombres y mujeres directa e indirectamente. Este fulgurante negocio pasó de manos varias veces, perteneciendo incluso al estado como abastecimiento del ejército durante la guerra civil, albergando un destacamento militar.
La fatalidad se cebó con nuestro orgullo, primero con el cambio en el curso del río tras la crecida de 1963, dejando sin producción eléctrica a su aceña y sobre todo, con el incendio acaecido en 1924 que la finiquitó.
En esta ocasión en concreto os traigo el recorte de prensa de la inauguración, de un avances tecnológico para la época en la propia fábrica, y la siguiente, el momento final de su incendio.

El Diario El Guadalete (periódico político y literario) del 10 de marzo de 1899 nos habla sobre la inauguración de la iluminación por acetileno en la fábrica de los todavía dueños "Sobrinos de Peña y Primo", junto con el propio inventor de esta tecnología, Juliá.

Diario La Rioja del día 28 de marzo de 1924 que, a parte de relatarnos el nefasto acontecimiento del incendio, nos describe el edificio en ese momento y lo que contenía, así como una cuantía de las pérdidas que supuso. Todo un dato revelador.

Para profundizar más os remito a leer el magnífico libro de Carmen Carmona Huelva y Manuel González Sánchez sobre este simbólico edificio de Peñaflor que, sin embargo, cualquier día desaparecerá si no se actúa sobre sus vestigios.

domingo, 26 de marzo de 2017

La inauguración de una carpintería de una saga de carpinteros

Todo comienzo debe ser recordado, sobre todo si da lugar a un oficio que prevalece por generaciones. Peñaflor ha sido siempre un pueblo donde brillaban los oficios de herreros, carpinteros y zapateros, donde una gran cantidad de aprendices aprendían un porvenir.
Con la mecanización y la fabricación en cadena se fueron perdiendo hasta la extinción de muchos de ellos, pero aún no han conseguido apagar el sonido del yunque y del la sierra sobre la madera.
Incluso hoy, las manos expertas de estos artistas artesanos nos sorprenden con sus delicados trabajos imposibles para las máquinas.
Muchas carpinterías se diseminaban por el pueblo y una de las más conocidas era la de Juan García en la calle San Cristóbal. Nos cuenta que su abuelo empezó este oficio arreglando y manteniendo los carros de la familia Parias y que su padre aprendió el oficio y fue quien lo inició a él. Desde pequeño se forjó como un autodidacta, innovador y curioso que aún hoy sigue sorprendiendo con su destreza con las manos sobre madera.
En la inauguración de su carpintería en la calle san Cristóbal a principio de los 50s, justo en frente de su casa, donde hoy está "Muebles y electrodomésticos Sergio Carranza. En la foto están:
Custodio "El Campanero", Francisco Carrera, Luis "el Campanero"(hijo de Custodio), Juan García (Su padre), su tío Perico Carranza, Segovia, su tío Raimundo, D. José "El Cura", Antonio Fernández "Lorilla", Luis "Carpintero", D. Cipriano, Francisco "El Zapato", Alonsito... y abajo los niños son Manolito Carranza, "El Guardia", Juan "El Melón", Manolillo y el propio Juan García..

sábado, 18 de marzo de 2017

Una gran reunión de amigos por un homenaje

Qué mejor manera de dar un homenaje sino con ls amigos de siempre y quienes aprecian a la persona homenajeada y sobre todo que él/ella esté presente en el acto. Es ofrecerle la gratitud que con su buen hacer ha sembrado a lo largo de mucho tiempo. Eso pensaron e hicieron a finales de los años 50's los antiguos alumnos de Don Ramón Marín.
En esta foto espectacular están todos en la puerta del Bar Central para ofrecer un merecido homenaje a este hombre tan recordado por ser "El Maestro" entre otras muchas cosas que nos dejó a Peñaflor. Su hijo y buen amigo Manuel Marín también tiene mucho que ofrecernos y lo hace en forma de magníficas fotos.
Aquí están, arriba: Manolo "Clarito", Estevín, Pepe Bejarano, Pepín Meléndez, Leopoldo, Eduardo Sánchez "Sombrerero", Joaquín (de Alonso), Eduardo "El Breva", Don Ramón Marín, Elías Simón, Francisco del Peso, Manolo (de Alonsito), Antonio Carranza, José Luis Meléndez, Pepe Marín y Telesforo Carrera (Dueño del Bar), Pepe Carrera en el centro, Manolito "Jarilla" y Telesforo Carrera.
Abajo: Manolo Marín, _, Manuel Muñoz, Juanito Meléndez, Pepe López, Manolo Osuna, Manolo Carranza, Antonio Fernández, Antonio González y Antonio Muñoz.

sábado, 11 de marzo de 2017

El agua en Peñaflor III: Embalses presas y... riadas

El agua en Peñaflor es un recurso que nos creó como pueblo y nos da sentido como entorno agrícola. El río Guadalquivir a su paso nos convierte en afortunadas tierras, así como la multitud de arroyos que desembocan en él dentro de nuestro término. Además, el río Retortillo hace de frontera entre poblaciones y a la vez entre Córdoba y Sevilla por oriente; y por occidente el arroyo del término también hace de frontera natural de nuestro término.
Vimos la enorme riqueza en fuentes que tuvimos antaño y, tras la creación de las presas somos un referente en cuanto al uso de este recurso a veces escaso por las sequías. Desde nuestra presa de Peñaflor nace el Canal de irrigación del bajo Guadalquivir, llamado "Canal de los Presos" por la forma en que fue construido, con mano de obra de los represaliados durante la guerra civil y posteriormente..

Fotografía de la Presa de Peñaflor desde el norte de nuestro término. Fuente: foroembalses.net. (2011)

Construida en 1983, La Presa de Peñaflor es "de gravedad", con una altura desde cimientos de 19,7 m. y una longitud de coronación de 236 m. Cuenta con 14 vanos donde se encuentran las compuertas tipo vagón. Estas compuertas están diseñadas para cierres y obturaciones de grandes secciones en huecos y canales, y con cargas elevadas de agua. Su principal característica es el sistema de rodadura en los laterales, que disminuye las presiones sobre el tablero al deslizarse.

Vista satelital donde vemos claramente el embalse de agua y el canal de derivación.

Este es un plano de la presa y el puente del embalse.

Aquí un dibujo del perfil de la presa de Peñaflor con sus medidas.

Aquí un plano actual de la presa y embalse. aguas arriba, no muy lejos se produce la desembocadura del río Genil en el Guadalquivir.

Por otro lado la presa de Derivación del río Retortillo, amplia la red de conducciones de agua de la derivación del Río Bembezar para convertir en regadío muchas hectáreas de tierra, antaño de secano y abastecer de agua a muchos pueblos cercanos.

Este embalse pertenece a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Los trabajos de construcción de la presa se iniciaron en 1.964 y se comenzó su explotación en 1.969.
La superficie de su cuenca es de 46 km2 con una precipitación media: 774 l/m2 y una aportación media anual de 9 Hm3. El volumen del embalse es de 3,8 Hm3 y su superficie es de 50 hectareas.
El tipo de presa es de Gravedad de planta recta (es el tipo de construcción más duradero y el que requiere menor mantenimiento) y aliviadero con compuertas. La presa tiene una altura sobre cimientos de 36,5 m, una altura sobre el cauce de 29 m y una longitud de coronación de 139,6 m.

Plano actual de la presa y embalse del río Retortillo.

Antiguo plano de la presa del Retortillo

Dibujo del perfil de la presa del Retortillo con sus medidas.


Video de la presa de derivación del Retortillo del 25 de mayo de 2013 en pleno desagüe. Se puede ver la violencia de sus aguas río abajo a pesar de ser un manso riachuelo durante la mayor parte del año.

Posible azud o estructura medieval relacionada con la conducción o embalse de agua en el río Retortillo entre la presa y la actual carretera de Palma del Río. Hayazgo que tuve la suerte de vivir con José Francisco López Muñoz, Emilio J. Navarro, Juan José Toribio y Juan Manuel Reina.

Por todos es conocida la azuda o como nosotros decimos vulgarmente "sua", con su aceña al borde del río Guadalquivir. Ésta daba electricidad no solo a la fábrica de harina y yute sino a todo el pueblo de Peñaflor e incluso a la Puebla delos infantes. Cuando en 1963 el río produjo una gran crecida, cambió su curso, sorteando este obstáculo, yendo más al sur y dejando sin luz a toda la zona.

Aquí podéis ver una imagen aérea de nuestro pueblo de 1945, cuando aún teníamos "encarcelado al río con la azuda. También podéis ver las dimensiones de nuestro pueblo por entonces. ¡Fascinante!


En esta otra imagen de 1991, ya tras dos grandes riadas en Peñaflor: la de 1963 por el río y la de 1989 por el arroyo de las Moreras y crecida del río Guadalquivir. Se puede apreciar la diferencia en el curso del río, que ya no discurre sobre el lecho artificial de la azuda, sino más al sur.

La historia de Peñaflor está ligada al agua de nuestras fuentes, pozos, arroyos y ríos y el ritmo que esta impone pues es por ella que somos una de las tierras más fértiles del mundo. Con la llegada del ferrocarril y sus railes, Peñaflor dio la espalda al río. En la actualidad y el futuro debemos volver a reencontrarnos con el padre de toda Andalucía, el Guadalquivir.






sábado, 4 de marzo de 2017

Con sones carnavalescos

Llegando el final de febrerillo el loco el Señor Carnal se resiste a irse para dar paso a la señora Cuaresma y en nuestro pueblo se celebra el carnaval. Siempre se ha hecho, pero de distinta forma: Muchos recuerdan aún aquellas primera murgas y sobre todo las máscaras o mascarones que salían por las calles al son del "...¡¡Que no me conoces, que no me conoces...!! y otros muchos soniquetes como el que me trae tantos recuerdos de mi tía abuela Teresa Fernández Dantas "La Lagarta" con aquel repetitivo "ni pe ni me ni popopo, mariacuchíbiri nenene...". Era única. También aquellos años en que llevar máscara o disfraz era un delito y tenían que disfrazarse en la intimidad de los patios y corrales de las casas. Aún en aquellos años oscuros, siguió perviviendo aquella alegría del carnaval.
Las siguientes fotos del mismo año nos llegan por dos amigos distintos, Antonio Linares y Antonio Fernández. Podéis ver la similitud, pero... ¡Cualquiera reconoce a quienes aparecen...!
En esta primera aparecen:
Arriba – Antonio Fernández, José Luis Meléndez, José Sánchez “Loreto”, Antonio Linares, Paquito Bonachera y Antonio Riejos “El Porrito”.Abajo- Manolín Carranza, José Antonio Bello y Paco “Lorilla”.

Esta foto tomada en el Bar "El Loro" a finales de los 50's están José Luis Meléndez, Paco Bonachera, Antonio Lorilla, Antonio Fernández, Carmelo Higueras y Macedonio "El Carpintero".
Abajo Fernando Mallén "Machacapalma", Antonio Riejos "El Porrito" y Paquillo "Lorilla". Se ve que se reunieron los trabajadores por entonces de la carpintería y la herrería para vestirse de máscara.

En esta otra es del año 1964 tomada en "El Barrio Nuevo" y ofrecida por Elvira Franco, lo que hoy es la calle Blas Infante a la altura de la Plaza de Abastos. Están en ella: Luis "El Campanero" y su mujer Nati "Tio Angel", también iba Lola "La de Chamorro", Mercedes Carranza a la derecha. Detrás parecen ser Manolo Limones en el centro y a la derecha Paco García. A la izquierda está el padre de Elvira Franco, Pepe Franco Toribio, vestido de mujer con un abanico "pericón" que aun conserva en la actualidad y los pequeños Balbi y Juan Parra, mis tíos.

Incombustible, mi tía Loli Fernández Dantas subida al escenario de la plaza junto a otra máscara en los 90's.

Aquí la prueba de nuestro sentir carnavalesco familiar: mi abuela Balbina Fernández Dantas a la izquierda y su hermana, mi tía Loli, totalmente enmascaradas, bajando la calle Blas Infante a finales de los 60's. Al lado, Jose Antonio Carranza las acompaña.

Aquí las 3 hermanas, Balbina, Teresa y Loli de nuevo en los 70's en una foto hecha en los jardines de los pisos frente a la Guardería.
Aquí mi tía Teresa vestida de oriental. No le hacía falta mucho para buscar un nuevo traje de carnaval.
Para Teresa el Carnaval era un momento especial de año y siempre pedía a sus hijas que la "arreglasen". Aquí vestida para la ocasión junto a sus hijas Balbina y Bárbara, su nieta Toñi y bisnieta Rocío.

Otra gran familia carnavalera es la de Pablo García y Trini Viñuela. Aquí en una magnífica foto en los 90's en el poyete de la carretera, frente a la discoteca "del Lobo".

Otro año que triunfaron con sus atuendos de carnaval vestidos de orientales con su moto-taxi y todo, conducido por Pablo. Su habilidad para construir toda clase de cosas lo hacen notar en el carnaval.
Muchas familias son fijas en el carnaval a pesar del tiempo como Dioni de "Mármoles Peñaflor" que siempre nos sorprende con lo meticuloso y exacto de sus disfraces; o las grandes pandillas de carnaval y cabalgatas que siempre sorprenden por lo numeroso y sus puestas en escena...